Lara nos invita a su mundo. Sí, tiene síndrome de Down, pero su persona es su alma: la humanidad que esta chiquilla de doce años nos regala desde la transparencia con la que se ve a sí misma y ve la vida.
La madre se lo decía:
De vez en cuando, el Señor manda un ángel a la tierra, y tú, cariño mío, eres uno de esos ángeles.
Disfrutemos leyendo el tesoro de esta alma.